El verano del 2016 tuve la linda experiencia de conocer Puerto Montt. La verdad fue una experiencia hermosa, quedé fascinado, sinceramente todo me gustó; el paisaje, las comidas; comí mariscos, por ejemplo, que nunca probé en mi vida, una delicia, la parte gastronómica es divina, la variedad que hay. En Angelmó probé picoroco, distintos moluscos y crustáceos, pescados de diferentes tipos y distintas preparaciones, un deleite.

Los lugares son hermosos, recorrí sitios con mar transparente, en la Isla Tenglo nadé junto a los lobos marinos, visité el lago más grande antes visto, en Puerto Varas, el Lago Llanquihue su horizonte infinito parecía ser mar. Tuve el placer de ir a conocer los Saltos del Petrohué y nadé en las gélidas aguas de su río, es un lugar divino, es la creación de Dios.



No sabes cómo describirlo, bosques, montañas, volcanes, con la posibilidad de recorrer en lancha, como lo hicimos en el Lago Todos Los Santos.

Es el ejemplo de la creación de Dios, estoy fascinado, le pido a Dios la posibilidad de volver. En mis redes sociales guardo los recuerdos en fotos, a veces las miro y no puedo creer que haya estado en un lugar tan hermoso.
Solo el que estuvo una vez ahí sabe de lo que estoy hablando, son lugares que… una cosa es describírtelo, son lagos, mares, montañas, ríos, agua fría, transparente, pero una cosa es que te lo cuente y otra cosa es vivirlo y estar ahí, la experiencia es única, no hay palabras para describirlo, tienes que ir y conocerlo, sino vas a estar toda tu vida con la duda.
Me encanta Puerto Montt, me encanta Chile, ya voy a volver y orgullo de tener mis raíces allá.