Por: Karina Vidal Álvarez
Psicóloga
Karina es psicóloga egresada de la Universidad Mayor. Se declara Autodidacta en lo que denomina “Psicoterapia Libertaria”.

Karina es psicóloga egresada de la Universidad Mayor. Se declara Autodidacta en lo que denomina “Psicoterapia Libertaria”. Nos señala:
“No existe la Psicoterapia Libertaria. Es algo que yo acuñé acá en Chile. Pero si existe la Somaterapia, terapia Anarquista desarrollada en Brasil principalmente, impulsada por Roberto Freire en los años 70 y continúa hasta ahora. Pero son ramas muy poco estudiadas aún, además de que se están re-abriendo esas posibilidades bajo una perspectiva social anti-capitalista básicamente.
… con esto tengo la posibilidad de innovar, de presentar algo que me hace más sentido, como la integración de la mente con el cuerpo, el juego, los rituales psicomágicos, el teatro, la música, la meditación. Son cosas que la psicología tradicional clínica no ofrece, quedándose muchas veces en la recaudación de información y una escucha activa, que no es menor.
Pero yo quiero ir un poco más allá e incorporar conceptos como los de autonomía, autoeficacia, empatía, compasión, autogestión, colectividad, libertad. Inspirar a las personas a SER más que tanto hacer y hacer. Llevar a las personas a cuestionarse no solo su vida e historia personal, sino que otorgarle un sentido de dignidad a nuestra historia como tal, y que el hacer justicia sea tomar las riendas aceptando con amor cada cambio de ciclo, aceptando con amor y serenidad las crisis que nos llevan a una transformación personal y que es parte de nuestro desarrollo.
Ampliar la mirada.
Nace de mi visión crítica, de la inconformidad del sistema institucional jerarquizado y estandarizado, pero principalmente del amor hacia la educación y al buen vivir”.

La primera redacción respecto a Psicoterapia libertaria comienza dos días después del estallido social en Chile. Esta forma particular en la que ha decidido llevar un proceso terapéutico nace de dos grandes inspiraciones, por un lado, el anarquismo, como movimiento socio-político que, de cierta forma, apuesta por aquellas prácticas de autonomía, organización social, la libertad de los seres humanos y el ímpetu por lograr una sociedad más justa, donde el apoyo mutuo y la solidaridad serán palabras claves para entender cómo el contexto social influye directamente en nuestra salud mental. Por otro lado, la espiritualidad; la cual va enfocada tanto en algunas prácticas de meditación y sus beneficios en nuestro sistema inmunológico, y conexiones neuronales que aumentan la atención y disminuyen el estrés o la ansiedad.
Así mismo, Psicoterapia libertaria cree y acciona en la recuperación de saberes ancestrales y culturales importantes, considerando parte de nuestra experiencia. Todo lo anterior conforma este proyecto terapéutico-pedagógico, el cual se encuentra aún en constante deformación.
Existen distintos autores en los que se ha basado esta tesis, como Claudio Naranjo, psiquiatra, terapeuta, viajero, escritor, entre otros roles, que dedicó su vida a sanar y a comprender la psiquis humana con el objetivo de mejorar el sistema de educación en el mundo.
También Gestalt y la creación del eneagrama; prácticas que fue desarrollando a lo largo de su trabajo impulsando a millones de personas en su crecimiento personal. Desde el lado del anarquismo, señalar a Silvia Rivera Cusicanqui, socióloga y activista aymara, quien continúa actualmente dedicando su vida a la defensa de territorios en Bolivia, recuperación de lengua y costumbres indígenas; enfatizando en la importancia de cómo el mundo académico tiene que comenzar a conectar con la práctica cotidiana de lo que enseña. Mezcla la teoría con el trabajo de la tierra, con círculos de palabra y una pedagogía popular que la ha llevado a insertarse en diferentes colectivos.
Desde el mundo de la ciencia, esta tesis señala a Ana María Oliva, doctora en biomedicina, ya que sus aportes respecto en torno a la salud han sido variados, trabajando con tecnologías que dan cuenta de un trabajo integral, donde no sólo se trabaja desde la mirada biomédica, sino que toma una perspectiva integral del ser humano.
Así mismo, un libro llamado “la biología de la creencia” de Bruce Lipton, es un libro que podría catalogarse como la revolución de las ciencias, ya que, en resumen, explica cómo nuestro factor genético pierde el peso determinista que habría tenido hasta el momento.
Por último, me es importante señalar que, lo que se viene gestando en los últimos años es el concepto del Buen vivir; que es la traducción en español de kichwa sumak kawsay (quechua); a partir del intento por volver la mirada hacia la cosmovisión de costumbres indígenas con respecto a la vida y nuestra relación con la naturaleza.
La salud mental no ha sido prioridad en el sistema de salud público de Chile, dejando largas listas de espera y una atención generalmente ineficaz que suele resumirse en un frío llenado de fichas y una perspectiva reduccionista de las personas y su salud; es por esto que psicoterapia libertaria busca ampliar más la mirada de la psicología clínica tradicional, enfocándose en la prevención del bienestar mediante diferentes propuestas, apelando hacia el respeto de la justicia, la dignidad, la libertad y la consciencia.
El manejo de redes sociales y la saturación de información.

En este contexto de pandemia y confinamiento, se sabe que ha habido un aumento de estrés, ansiedad y conflictos al interior de los hogares, puesto que la incertidumbre se percibe de manera cotidiana; muchas y muchos con teletrabajo han permanecido respondiendo constantes demandas de sus empleadores. Esto es algo que las personas que hacemos terapia podemos dar cuenta.
Junto con ello, la publicidad y/o medios de comunicación no ayudan a que nuestra salud mejore y se sigue utilizando el sistema de dominación de masas a través del miedo y manipulación de información.
En este punto, las redes sociales son un arma de doble filo, ya que, para la gran mayoría, es el canal que tenemos para mantener nuestras redes de apoyo activas, algo primordial en torno a nuestra salud mental; que algún cercano se tome el tiempo de preguntarnos cómo nos sentimos realmente, si queremos hablar de algo o simplemente desearnos un buen día.
No obstante, la otra cara de la moneda es que el excesivo uso de pantallas provoca sintomatologías asociadas con el estrés y la ansiedad, alterando nuestras horas de sueño, inclusive un desequilibrio en el apetito o la capacidad de concentración. Esto es algo que muchas familias ya pueden notar en sus hijas e hijos. Al respecto, Ana María Oliva, doctora en biomedicina e ingeniera, mujer que ha dedicado más de 20 años a la investigación y la salud, comenta cómo las pantallas y el uso desmedido de la tecnología afecta notablemente nuestro campo electromagnético; es decir las partículas que rodean la información de nuestro cuerpo, lo que algunos llamarán el aura, pero que en el fondo son patrones codificados de Luz que perpetúan nuestras células y que se alimenta de toda la información que recibimos del medio externo como interno. No obstante, nos enseña también cómo podríamos hacer para modificar esta información.
Las sugerencias respecto de cómo descansar nuestro cuerpo y mente de las pantallas son varias; principalmente el contacto con la naturaleza, ya sea abrazar árboles mientras se respira profundamente, poner los pies sobre la tierra o arena, en el caso de vivir en departamento andar descalzo también es una opción, prestar atención a la sensación de conectar nuestros sentidos hacia la tierra. Mover las manos, los dedos con atención, respiración consciente, el consumo de agua potable y alimentación saludable. Pensamientos constantes de gratitud, fortaleza, alegría y fe, dan cuenta de una flexibilidad y sabiduría, que a través del tiempo nos podrían ayudar mucho más de lo que imaginamos.
