¿Los celos serán por inseguridad o por exceso de amor? Creo que ninguno de los dos. Los celos son sentimientos que, al que los siente lo hace sufrir y al mismo tiempo dañan al otro, es un arma que puede llevar a una persona a ser violenta, a manipular y bajar la autoestima del otro, sin lugar a dudas los celos son dañinos, para el celoso y el celado.

Algunos son celosos hasta de su sombra, otros se sienten tan seguros y los cuernos les llegan hasta los cables de la luz, pero con tanta tecnología, redes sociales, celulares con cámara, creo que es demasiado difícil en estos tiempos pegarse “una canita al aire”.
Es preferible pasar por ingenua antes de pensar que tantas horas de trabajo de tu pareja se deban a una pérfida damisela más joven, bonita y fogosa que una. Es por eso que aconsejo ver para creer, no especular ni suponer nada si no hay pruebas tangibles de un posible engaño, para qué sufrir por celos si tu pareja no da señales de estar traicionándote.
“Hules a leña de otro hogar”, cuando en algún momento de mi vida fui engañada nunca sentí olor a leña, a puro fuego, pero éstos son tan vivos que cuando te están engañando se portan mejor, así es que ¿cómo saber? Lo bueno es que todo ese dolor te lleva a valorar al compañero que no te da motivos para dudar, es tan genial sentir esa seguridad. Un hombre que te de esa confianza y que al mismo tiempo confíe en tí, que cuando compras un mini vestido, con miedo a que te diga “devuélvelo”, te dice: “Justo tengo una corbata que le hace juego”, porque él te hace juego y combina contigo y te muestra orgulloso, con esos ojitos que dicen “es mía, sufran”.
Y les aseguro que para cada cual existe en algún lugar esa persona, la añorada media naranja, que a veces es medio limón; es cosa de mantener vivo el ojo. Así es que de todo corazón les digo, si les pegan en la nuca manden al leso a freír monos al África, porque hay muchos peces en el mar y, además, para que a una la amen, es preciso amarse y respetarse a una misma primero.
Si uno no hace nada y te están celando todo el tiempo, eso sí que aburre, también patá y next. Que el macho recio que nos ame, nos crea y confíe en nosotras… y nos lleve de su brazo orgulloso y que le diga al mundo “ella es mi compañera, miren no más porque ustedes sufren, pero yo gozo”.