Iván Segura es un joven artesano de la ciudad de Loncoche, Región de la Araucanía, quien es creador y fundador de “Luma”.

Su inmenso amor por la naturaleza y su inquietud por realizar un aporte a nuestro mundo y a nuestra sociedad lo lleva a crear “Luma”, con su principal característica, amigable con el medio ambiente.
La idea nació de los intereses que Iván manifestaba desde su infancia en relación a la madera, su textura, diferentes colores y su capacidad de innovación lo llevaron a preguntarse un día ¿existirán gafas de madera?
De esta manera comienza una ardua tarea de investigación y recaudación de material y después de largos 8 meses recién pudo crear unas gafas. Después, para crear una bisagra de madera, pasaron 3 meses más. Y gracias a las bisagras de madera, estas gafas son únicas, porque las que existen en el mercado son industrializadas y con bisagras metálicas.
Luma es una empresa que piensa de una manera diferente y especial, que cree que al darle la mano a la naturaleza nos podemos mezclar con ella. Es por este motivo que decide crear anteojos 100% hechos de madera nativa de la zona.
“Los seres humanos estamos muy preocupados y pendientes de la tecnología, pero nos olvidamos de dónde venimos y a dónde vamos, somos parte de este mundo, por ello es que queremos concientizar a las personas a volver a lo natural” (Iván Segura)
La confección es totalmente a mano, con ningún producto distinto a madera. Entre los tipos de madera que se trabaja, podemos apreciar la nobleza del roble, el álamo, el tineo y el encino.
Un pilar valórico fundamental de Luma, es el ser amigable con el medio ambiente, es por esto que, por cada 20 anteojos creados, se reforesta un árbol nativo en la localidad de Loncoche.
“En Luma contamos con 8 hermosos modelos de gafas, cada una recibe el nombre de los números del 1 al 8 en mapudungún: kiñe, Epu, Küla, Meli, Kechu, Kayu y Regle”.
Ya son muchos los clientes que confían en nosotros y están felices con este producto 100% en madera, biodegradable y sustentable, con diseños únicos, con el estilo que sólo Luma puede ofrecer.

María Eugenia Salinas, Educadora de Párvulos de Puerto Natales, es una de las felices clientas de Luma:
“Un día revisando Facebook, vi el lanzamiento de un emprendimiento en mi región natal, la Araucanía. Me llamó mucho la atención la creatividad de esta empresa, nunca la había escuchado y me quedó grabado su nombre: “LUMA”.
Encontré muy novedosos y atractivos sus productos, nunca había visto algo así ¿gafas con marcos de madera? algo extraño de pensar, pero sí, existían, y de madera nativa de la zona ¡lo encontré espectacular! ya que son recursos naturales y biodegradables amigables con el cuidado del planeta, leí más sobre ellos y más me maravillé, porque no eran hechos industrializadamente, sino que son hechos a mano
¡Guau! Pensé… ¡gran trabajo! tener un trabajo de artesanía personalizado especialmente para tí, nadie tendrá algo igual a las tuyas, porque las maderas son distintas, los polarizados son distintos, son realmente únicas, pero pensé… igual complicado pedir a distancia, yo ahora vivo en Puerto Natales ¿enviaran hasta acá?, ¿llegaran bien?, ¿qué tan confiables serán?, miles de preguntas, pero no me resistí.
Lo más complicado fue elegir el modelo que quería ¡me gustaban todas! pero lo decidí y me comuniqué con ellos vía Messenger, me atendieron muy amablemente y aclararon todas mis dudas y listo… me encargué unas, me dijeron que tenían que hacerlas, pasó como una semana y me avisaron que ya estaban, transferí el costo de las gafas y me las enviaron hasta Natales y antes de una semana ya las tenía en mis manos.
Quedé maravillada, venían en un bello estuche de cuero natural, totalmente a dock a las gafas, las saqué con temor si serían lo que esperaba y eran incalculablemente mejor de lo que creí, eran hermosas, elegantes, inigualables y lo más importan, mías.
Quedé enamorada y ya pensando que otro modelo puedo encargar ya que tengo la tranquilidad que cumplen con lo que te ofrecen, se acogen a los tiempos dados y confiables 100% que llegaran donde sea, además que aporto con un granito de arena en este nuevo emprendimiento y en proteger nuestro planeta y… ¡que tengo unas hermosas gafas, mías solo mías!”