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LA CONSTANCIA ES LO ESENCIAL

“Mi hijo está creciendo y los hábitos saludables todavía no son parte de su día a día como otros niños a su edad logran”

Cuando pienso en esto, lo primero que me digo es que no debo compararlo con otros niños de su edad, es importante aceptar y valorar el desarrollo personal que alcanza cada uno de nuestros hijos neurotípicos o atípicos, ya que todos somos diferentes y una condición no marca y no debiese discurrir como una razón para justificarlo. Pero es importante considerar que los niños crecen y que a medida que vemos que logran avances debemos ir incorporando nuevos aprendizajes y entre más chicos más fácil porque el cerebro es moldeable para cada ser humano como la teoría lo dice.

Para una madre azul es esencial la constancia, ¡que sí! necesita de más tiempo, más recursos, más modelos, más imitación y más paciencia tal vez, pero vale la pena ver logros en nuestros hijos, que a veces son muy poquitos pero que sacan una sonrisa enorme en nuestro rostro.

¿Qué hice y hago yo con los hábitos saludables de mi hijo? Bueno, ha sido y sigue siendo un largo camino, les recuerdo que él tiene una sensibilidad sensorial a flor de piel como coloquialmente se dice ¿qué significa esto? Que sus sentidos tienen una selectividad con ciertas cosas, como olores, sabores, texturas, sonidos entre otras.

Mi hijo hace un tiempo, no le gustaba que le tocarán el pelo mucho menos que lo peinarán, el jabón era una sensación extraña pero no la rechazaba con totalidad, cepillarse los dientes en un inicio era casi una tortura pero que entre juegos y rutinas logramos mucho más.

¿Cuáles fueron mis claves? Los pictogramas y la rutina constante en donde todos los días se hace de la misma forma, las imágenes van permitiendo la anticipación del hábito que realizará, por ejemplo con Gaspar después de vestirse en las mañanas automáticamente vamos al baño (hoy ya solito se dirige al baño) , se sube a una escalera para que el lavamanos y espejo quede a su altura, me coloco jabón en las manos y se lo traspaso a las suyas, después dejo que él realice la acción que moldeé. Posterior a esto, tomo sus manos para echarse agua y mojarse la cara (es importante que él sea o su hija sea quien hace y toque todo para que entienda que es SU acción y no que nosotros debemos hacerla para ellos). Después, secamos las manos y le peino el pelo, ya que todavía él no se peina solo. Es importante destacar que todo esto, debe ser acompañado de lenguaje expresivo, nombrar todo lo que uno hace y para qué lo hace. 

¿Y el cepillado de dientes cómo fue? Bueno inicialmente era algo que debía cumplir si o si, después de cada comida y antes de dormir.  Un día viéndonos a nosotros los adultos cepillándonos, nos pidió el cepillo, así que obvio corrí por su cepillo no podía perder la oportunidad de su iniciativa (él lo muerde más que cepillarse pero ya lograremos mucho más) igual nos deja cepillarlo correctamente, a los días fui agregando la pasta de dientes y para orgullo nuestro la tolero! (que alegría más grande).

¿Cuánto tiempo nos tomó? Muchooo, un año o mas para todo lo que les conté y casi un logro a la vez, pero insisto lo importante es valorar su avance. Y bueno no todo es color de rosa, ya que detrás de cada logro hay una cabeza que no puede más, una madre agotada, momentos que no sabes que hacer como también existen retrocesos.

Es importante compartir lo bueno, pero cuánto Sana el digamos todo.

Muchas gracias por su tiempo y como siempre digo, sólo soy una madre azul compartiendo una experiencia que puede o no ayudarte.

Gisselle
Madre de Gaspar

Una Huella Azul en el camino

About the author

Paola Lagos, Directora Revista XDatos

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